lunes, 18 de agosto de 2014

¿Por qué Federico Arreola descalifica a @AristeguiOnline por defender a @EPN ?

Federico  Arreola me parece que era un buen periodista hasta el 2012, quizá unos dos meses antes de las elecciones presidenciales. Era “objetivo”, que según la Real Academia Española objetivo quiere decir Perteneciente o relativo al objeto en sí mismo, con independencia de la propia manera de pensar o de sentir, lo que también hace evidente que no va por ahí su artículo titulado ¿Por qué @AristeguiOnline descalifica las entrevistas que otros hacen a @EPN?, es decir, no es objetivo.

 

Todos los periodistas merecen nuestro respeto, pero nadie puede criticar la crítica, pues nos arriesgaríamos a “cortar” la objetividad de todos aquellos que buscan la verdad. Si no nos gusta lo que dice alguien pues lo debatimos y dejamos que sigan fluyendo los dichos y las notas.

 

Retomando el “objetivo”, sabemos que cada uno de los géneros periodísticos tienen un objetivo, siendo esencialmente el público, quien hace crecer su negocio comprando sus notas por diferentes medios, pero deteniéndonos en las notas de AristeguiOnline, su objetivo era reflexionar sobre el objetivo de un programa de revista, donde las notas tienen que ver directamente con un sector de la sociedad, que específicamente emplean su tiempo para ver un programa de ocio, entiéndase como Diversión u ocupación reposada, especialmente en obras de ingenio, porque estas se toman regularmente por descanso de otras tareas, según la Real Academia Española.

 

Claro que el público del programa de Andrea Legarreta y Raúl Araiza no esperaban una entrevista al presidente, y no le vieron el objetivo lógico de trasmitir algo de la seriedad que merece una ley o política pública. Me parece que lo mismo pensarían si en un programa de análisis político, -cualquiera que les venga a la mente-, hablaran de la operación estética de una actriz famosa, con un interés profundo por parte de los involucrados.

 

Evidentemente las críticas, que fueron muchas, por parte de la audiencia y las notas periodísticas como las de AristeguiOnline no merecen la virulencia de otros periodistas, porque eso supone que confirman la “casualidad” con la que se percibió la entrevista en comento. Pareciera que salen a su defensa descalificando el derecho que tiene cualquier ciudadano o periodista de criticar la suspicacia con la que este gobierno maneja su Oficina Alterna de Comunicación Social “TELEVISA”.

 

Podemos estar o no de acuerdo con los periodistas, pero nadie puede decir que una nota o artículo describe emociones de quien los escribe.

 

Invito a Federico Arreola a que recuerde como con mucho entusiasmo rechazaba la idea de que Enrique Peña Nieto llegara a la presidencia, y vitoreaba el triunfo de AMLO, cosa que no sucedió. No critico que su opinión o ideal político cambiase, sino que no respete las diferentes opiniones sobre el ahora presidente, como a él se le respetó su decisión de cambiar de ideal.


Yo nunca me atrevería a decir que a Carmen Aristegui le cae mal Televisa, su trabajo aún en esa empresa representó seriedad y firmeza sobre su línea de periodística, lo que le trajo como consecuencia disentir con sus jefes, y éstos no aguantaron su compromiso con la verdad y tomaron la decisión, -no sé si acordada-,  de separarse.


Después de tanto enojo en contra de Federico Arreola, ahora reacciona con mucha agresión diciendo a todos que son arrogantes por recriminarle que no debe de criticar a quien tiene el mismo derecho que el de escribir sobre los temas de relevancia en nuestro país, tal vez, quiere atraer atención y seguidores atacando a quien ya los tiene.